Llevábamos tiempo con ganas de hablar de este tema. Un tema que hemos tratado en nuestras redes sociales pero que bien merece un post en este blog. Nos referimos a los juegos psicológicos. Esos juegos cotidianos en los que estamos más involucrados de lo que creemos y en los que, la mayoría del tiempo, formamos parte con un fin: provocar una situación o un impacto.
Antes de nada, spoiler: siempre se pierde, da igual el papel que juegues. Perderás.
Dicho esto, en nuestras sesiones de coaching siempre explicamos que la persona que los comienza tiene un objetivo tan sencillo -a priori- como conseguir reconocimiento o atención. El juego empieza cuando esta persona provoca a su interlocutor consiguiendo que este, desde la debilidad de su rol, responda. O sea, ya está dentro del juego psicológico.
El triángulo dramático de Karpman
Hablamos del juego psicológico probablemente más conocido. En este hay un perseguidor, un salvador y una víctima. Estos tres roles pueden rotar, es decir, hoy puedo ser víctima y mañana salvador o perseguidor.
El juego comienza cuando la víctima solicita ayuda, para que alguien se responsabilice de su situación. Este juego puede durar minutos, una hora o incluso toda una vida (sí, lo has leído bien, incluso toda una vida). Por eso para evitar forma parte de estos escenarios, es necesario apelar a la responsabilidad y a la honestidad.
Por otro lado, seguro que has oído más de una vez las frases que exponemos a continuación. Según el psiquiatra canadiense Eric Berne autor del libro “Juegos en que participamos. La Psicología de las relaciones humanas”, las más usadas son:
- “Sí, pero…” Juego psicológico de desafío porque quien lo provoca está aguardando que el interlocutor se quede sin respuestas.
- “Pobre de mí”. Juego psicológico en el que la persona vive desde el victimismo, se regodea en la desgracia de sus situaciones y espera, que el otro interlocutor, acabe compadeciéndose de él.
- “Mira lo que me has obligado a hacer”. Juego psicológico en el que se evita asumir la responsabilidad por eso la justificamos con estas palabras y el “yo no tengo la culpa”.
- “Hallar defectos”. Juego psicológico en el que la persona siempre encuentra algo negativo: lo que está mal, lo que falta…Siempre busca y por lo tanto encuentra, algo negativo.
En nuestras sesiones de coaching trabajamos mucho con nuestros alumnos y clientes los juegos psicológicos. Más de uno y de una se ha sorprendido al darse cuenta de que juega o ha jugado a alguno de ellos.
En nuestro próximo post, seguiremos hablando de este tema.
Equipo Lider-haz-GO!



