Crecimientos

15 Nov, 2017 | Investigación y Biblioteca

CRE-CIMIENTO-S

 

Luis Marty, antiguo alumno de la escuela y Coach acreditado nos narra su proceso de cambio y crecimiento a través de las herramientas del coaching.

“Solo hay una cosa que hace un sueño imposible de conseguir; el miedo al fracaso”.Paulo Coelho

El concepto “cre-cimiento-s se refiere a las etapas de crecimiento que experimenta un individuo o grupo, así como a los diferentes niveles de desarrollo que se pueden alcanzar, en lo personal, pero también en lo profesional. La palabra “crecimiento” proviene del latín. “Crecer” significa “desarrollo natural”, y el sufijo “miento” implica “resultado”. Así, mi definición de “cre-cimiento-s” sería el “resultado de varios momentos de desarrollo natural de un individuo o grupo en diversas áreas de sus vidas”.

El coaching es una disciplina mediante la que se pueden lograr y/o potenciar estos cre-cimientos. Para que éstos se produzcan, es necesario implementar cambios a nivel cognitivo (pensamiento), emocional y, por supuesto, en nuestro modo de actuar.  Además, el término “cre-cimiento-s“ tiene su razón de ser en que, a su vez, contiene la palabra “cimientos”. Para que se den estos crecimientos, y para que sean sostenibles en el tiempo, debemos construir los cimientos que nos permitan integrar un aprendizaje y desarrollo constante en nuestra vida.

El principal material del que están hechos mis cimientos es creer en mí mismo. ¿De qué están hechos los tuyos o con qué quieres empezar a construirlos?

Según mi experiencia personal, desde que decidí formarme como coach en Lider-haz-GO!, he vivido 3 etapas cruciales: el antes, el durante y el después.

 

El ANTES: quiebre y toma de conciencia

 

La señal de que algo en mi vida podría ir mejor me hace despertar y pensar: “Podría sentirme más pleno, feliz y satisfecho conmigo mismo. Algo me está faltando”. Esto, en coaching, se llama “quiebre”. Surge cuando sucede algo a nuestro alrededor que hace que nos planteemos cambios, una ruptura con nuestra vida cotidiana en pos de lograr aquello que queremos. El quiebre nos hace despertar de nuestra forma de actuar rutinaria. A partir de ahora, me referiré a esto como “momentos ¡ostras!” (MO). En mi caso, tuve un MO cuando identifiqué que quería hacerme coach para descubrir mi verdadera vocación.

La emoción que sentí en esta fase fue la MOTIVACIÓN. Este MO me dio la energía necesaria para empezar a perseguir mi meta.

Preguntas que me hice:

  • ¿Qué necesito lograr (YO)? Averiguar cuál es mi gran pasión para hacer de ella mi profesión. y acompañar a los demás para que también lo consigan: Quiero ser coach.
  • ¿Qué necesito para construir los cimientos hacia un crecimiento constante en mi vida? El primer paso es informarme sobre la disciplina del Coaching.
  • ¿Para qué? Para disfrutar con lo que hago y acompañar a otros en su camino hacia el logro de sus metas.
  • ¿Cuándo? ¡Ahora!
  • ¿Cómo? Averiguando dónde se imparte la formación en Coaching que busco.

Decidí hacerme coach para identificar y superar mis propios límites y encontrar el verdadero sentido a mi vida.

En el momento previo a mi tra(n)s-formación (período “tras mi formación” en Coaching), ¿qué límites tenía?

  • Lenguaje desempoderado:
    • Victimismo (“¿por qué me pasa esto a mí?”).
    • Pontificación (“Soy así y siempre lo seré, y punto.”).
  • Falta de autocontrol (momento “no funciona el portátil, tenía que haberlo previsto, soy un inútil”)
  • No plantearme el para qué de mis objetivos (“Sé que quiero vivir una temporada en otro país, pero no sé realmente para qué lo necesito”).
  • Ya sabía cuál era mi objetivo, las razones para lograrlo, las barreras que me impedían alcanzarlo y lo que iba a hacer para conseguirlo. Debía pasar a la siguiente fase.

¿Qué ganas si das el primer paso? ¿Qué dejas de ganar si no lo das? ¿Merece la pena hacerlo o prefieres quedarte con la duda?

 

El DURANTE: toma de conciencia y cambio

 

El siguiente paso fue tomar conciencia (“¡A por ello!”), pasando de la reflexión a la acción.

Para que haya crecimiento debo realizar cambios, dando pasos que me acerquen a mi objetivo. La palabra “cam-bio”, de origen griego, incluye a su vez la palabra “bio”, que significa vida. Si quiero lograr un objetivo, he de estar dispuesto a hacer cambios en MI VIDA. Si tu objetivo es acreditarte profesionalmente en un área determinada, lo primero que debes hacer en este caso es una búsqueda de centros que impartan formación en dicha área y elegir aquel que creas que se ajusta más a tus necesidades.  En mi caso, me apunté al programa de Introducción al Coaching de Lider-haz-GO!.

Las emociones que sentí en esta fase fueron ILUSIÓN, por las ganas de emprender este proyecto, pero también FRUSTRACIÓN, siempre necesaria para afrontar retos relevantes para uno mismo, y que suele aflorar al salir de la zona de confort. A este complejo mix emocional lo llamo “frustr-ilusión”.

Todo proceso de cambio hacia el logro de objetivos relevantes para uno mismo ilusiona, aunque también conlleva el peaje de la frustración. En mi caso, valió la pena superar este sentimiento de frustración para lograr mi objetivo.

¿Vale la pena que aprendas a sobreponerte al peaje de la frustración de la mejor forma posible para alcanzar tus sueños?

 

El DESPUÉS:  Tra(n)s-formación

 

Concluiré este post con algunos ¿Qué me llevo?, pregunta indispensable antes de finalizar una sesión de coaching, tras mi proceso de “tra(n)s-formación”.

  • ¡Quiero dedicarme al coaching para acompañar a los demás en su camino hacia el autodescubrimiento y sus cre-cimiento-s!
  • He aprendido a hacerme respons(h)able, que es la habilidad para responder de mis pensamientos y acciones sin culpar a otros
  • Soy asertivo. Es decir, soy capaz de decir lo que quiero decir, con respeto, cómo y cuándo lo considero oportuno, y sin sentirme mal por ello.
  • No pretendo cambiar a los demás: les acepto como son.

Momentos “¡Ostras!” (MO)

En relación a mi asertividad, antes de ser coach me costaba decir NO. Mi primer MO fue cuando mis facilitadores de Lider-haz-GO! me dijeron: “Cuando dices sí a alguien y en realidad quieres decir no, realmente, ¿a quién le estás diciendo NO? (¡A mí mismo!)”.

En cuanto a mi columna izquierda, que es mi diálogo interior, yo era muy autoexigente cuando no hacía algo bien. La pregunta que más me impactó durante una dinámica del segundo ciclo de mi formación (ACSTH) fue: “¿Para qué eres tan exigente contigo mismo?” Esto me hizo darme cuenta del perjuicio que me causaba pensar así, ya que el miedo a no hacer las cosas bien me bloqueaba, me enfadaba. Decidí sustituir este diálogo interior por uno más positivo (“Voy a hacer todo lo que esté en mi mano, de la mejor manera que sé y, si sale bien, genial; si no, probaré algo diferente”). Ahora mi nivel de bloqueo cuando algo no me sale bien es casi nulo.

¿A qué esperas para iniciar tu camino de autodescubrimiento y cre-cimiento-s?

 

Luis Marty

Coach acreditado (ACSTH). Formador y Gestor de Personas.

Monitor Nacional de Tenis por la RFET.

www.coachingyourlife.es   es.linkedin.com/in/luismartyblanco/

 

 

 

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